Casi el mismo día que los niños españoles salían del colegio con las notas en la mano para iniciar sus vacaciones de verano, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hacía público su último informe sobre la situación de la banda ancha en los 34 países que en estos momentos forman parte de la institución. Y las calificaciones no son buenas para España.